BIOGRAFIAS

NORBERTO CERECEDO LÓPEZ

Nació el 16 de junio de 1908 en la comunidad de Tecomaxoxhitl municipio de Chicontepec.

Desde niño sintió un gran amor por la música de su región. A la edad de diez años fabricó su propio violín con un trozo de carrizo y jonote. Más tarde lo perfeccionó y comenzó a sacar sus primeros sones a partir de lo que escuchaba a su padre Román Cerecedo Vargas, quien era huapanguero.

Acompañó a don Román en las fiestas campesinas. Era muy solicitado para tocar en ceremonias indígenas como elotlamanas (fiestas del elote), casamientos, lavamanos, tlamacahuas (despedidas) y bautizos. Tocaba siempre con gran maestría y sentimiento a su tradición. Poco después aprendió a tocar el son huasteco, y dio a sus interpretaciones toda la autenticidad y belleza posibles.

Hacia 1967 formó el trío Balcón de las Huastecas, en el que lo acompañaban Juan Cruz Melo, en la jarana, y Gregorio Cerecedo, en la quinta huapanguera. A mediados de 1974 este trío fue invitado a grabar una serie de programas en Radio Educación.

A don Norberto Cerecedo le gustaba encadenar los sones para que la música no parara y así luciese más. Esto, según decía, le daba gran satisfacción, pues no cualquiera lo podía hacer.

Gran conocedor y maestro del folklore campesino, don Beto nunca fue egoísta y siempre enseñó su música a quien quizo aprenderla para que así, según decía, no muriera.

Algunas de sus interpretaciones forman parte del archivo sonoro de reconocidos etnomusicólogos como Raúl Hellmer y Tomas Stanford. Sones como El mapache, El aguacero, El chicle y La presumida, podrán volverse a escuchar quizá con nuevos músicos, pero difícilmente con la maestría, sabor y sentimiento del violín de don Beto Cerecedo, quien falleció en la ciudad de Chicontepec, Veracruz, un 27 de enero de 1985.

 

Fuente:

Bustos Valenzuela Eduardo; El violín huasteco. Método teóricopráctico. Libro 1. México, Editorial Visión Cultural, 1997.