BIOGRAFIAS
NICANDRO
CASTILLO GÓMEZ
Nació en
Xochiatipán (flor sobre el agua), municipio de Huejutla de Reyes, el
17 de marzo de 1914. Desde muy pequeño mostró inclinación hacia la música
de su tierra, pues tocaba la jarana entonando uno que otro son. A los
17 años de edad y luego de haber dejado inconclusa su carrera como profesor
de educación primaria, Nicandro llegó a la ciudad de México para
intentar acceder a la milicia. Sin embargo, su hermano Roque lo indujo
a formar parte de su grupo Los Trovadores Chinacos, mismo que estaba
a cargo del compositor Pedro Galindo, quien al escucharlo cantar El
zacamandú quedó sorprendido por la calidad de voz de Nicandro.
Como integrante del grupo Los Chinacos, comenzó a conquistar
al público de México y luego al de Estados Unidos. El éxito de Los Chinacos
los llevó a participar en las películas El Rayo de
Jalisco, Enemigos, El Héroe de Nacozari y
María Elena, entre otras. También participaron en varias películas
hollywoodenses.
En 1941
apareció un nuevo grupo encabezado por Nicandro: Los Trovadores
Plateados, quienes dieron a conocer el son huasteco al público capitalino.
La inspiración de Nicandro también sirvió para dar título a la famosa
obra cinematográfica de Ismael Rodríguez Los Tres huastecos.
En la industria disquera, Nicandro realizó varias grabaciones
con notables violinistas, como Cuco Calderón, Juan Aquino, y Josafath
Hernández y su trío Alma Hidalguense. Entre sus composiciones se cuentan
El cantador, El sueño, La calandria, Fiesta huasteca, Los arrieros,
El hidalguense, La media bamba, La tuxpeñita, Xochiatipan, Cielo huasteco,
El chichihua, El tlancoto, El alegre, El huasteco enamorado, El framboyán,
El cuervo, El cuerudo, A mi Huejutla, Metzquititlán, El molango, Amanecer
huasteco y Ocaso.
Después
se retiró del ambiente, aunque participó en uno que otro
encuentro regional como cantautor. Rechazó el ofrecimiento de
ser presidente municipal de Huejutla, lugar donde pasó sus últimos días.
Un paro cardíaco le quitó la vida el 30 de julio de 1990, y fue
trasladado a la ciudad de México, donde un año antes se le había
rendido un gran homenaje en el Teatro de la ciudad.
Fuente:
Bustos
Valenzuela, Eduardo; Cantares de mi huasteca, México, Consejo
Nacional para la Cultura y las Artes, 1999.