BIOGRAFIAS
PONCIANO
FAJARDO MARTÍNEZ
Nacido
el 19 de noviembre de 1935 en el barrio de Agua Cruz, en la comunidad
de Ahuatitla municipio de Huautla, Hidalgo, el Profr. Ponciano ha venido
recorriendo los caminos del son huasteco.
Hijo de los señores Santiago Martínez y María de
la Luz Fajardo, Don Ponciano, como lo conocemos quienes gozamos de su
incondicional amistad, tuvo su primer acercamiento con el son huasteco
acompañando a su padre, quien tocaba la huapanguera formando
el duo con su tío Estanislao Fajardo al violín, tocando
a la usanza antigua danzas de Cuanegros. Con deseos de aprender y motivado
por la belleza de la música, Ponciano aprendió con su
tío los primeros tonos:
- Me enseñó el sol, el do, también el rasgueo
para los sones de costumbre y los huapangos mas sencillos como: La Leva
y El Huerfanito.
Sus primeros
estudios los hace en el Internado De la Llave en San Juan del Río,
Querétaro, dejando momentáneamente la guitarra huapanguera,
más su iniciativa musical lo hace encontrarse con un músico
oaxaqueño:
-El
profesor Justo Sierra me enseñó mas tonos en la guitarra
sexta, ahí pude comparar incluso las formas de afinación
y los rasgueos.
Para 1952 da comienzo a su preparación profesional en la Escuela
Normal del Mexe Hidalgo, donde la currícula escolar le permitía
realizar su educación secundaria y normal. Así, no tardó
mucho que el ámbito escolar le permitiera conocer a otros músicos:
-¡Unos
compañeros tocaban el requinto, que hacía las veces de
violín, otros tocaban la sexta acompañando canciones y
fueron varias las ocasiones que toqué con ellos¡
Desafortunadamente
y debido a la pobreza en que se encontraba su familia, tuvo que interrumpir
sus estudios y conseguir empleo como profesor de educación primaria
prestando sus servicios en la comunidad de Tolimán Zimapán,
Hidalgo:
-Un
día y casi al termino del ciclo escolar, los vecinos de la comunidad
acordaron contratar a los afamados Cantores del Pánuco, quienes
amenizarían la clausura de cursos. La verdad quedé mas
que admirado de ver la habilidad con que ejecutaban los instrumentos:
los cambios de postura, el manejo del violín y ya que yo era
el único profesor de la comunidad, me ví favorecido con
el trato amable del trío. A los ocho días se celebró
otro festejo, esta vez en la comunidad de San Antonio Zimapán,
Hidalgo, ahí conocí a otro trío de renombre: el
Armonía Huasteca.
Fue así
como el Profr. Ponciano fue acercándose más y más
a la música que ya era de su preferencia y admiración,
por lo que en el año de 1957 también conoce al violinista
Joel Castro Rivera, a José Castro y Procuro Rubio quienes integraban
el trío Los Pescadores y a quienes encontraría nuevamente
años mas tarde siendo asistente técnico en Pachuca.
-No
recuerdo por qué se ausentó Procuro de momento, mas lo
que no olvido es que tomé su huapanguera y acompañé
La Leva, entonces Joel me preguntó: ¿de dónde vienes
paisano? se ve que te gusta nuestra música...¡tocas muy
bien¡
Ejecutante
de guitarra huapanguera, el Profr. Fajardo acompañó en
reiteradas ocasiones a Frumencio, Abraham y Jesús del trío
Armonía Huasteca hasta que sus quehaceres magisteriales lo llevaron
a otros lares de su Estado natal, en donde gracias a sus deseos de superación
logró concluir su carrera como profesor de educación primaria
en el año de 1961 gracias a una convocatoria que ofrecía
el Instituto de Capacitación del Magisterio.
Recién
titulado recorrió otros tantos lugares de la geografía
hidalguense hasta que en 1970 toma a su cargo la inspección
Federal en la zona escolar de Xochiatipan, Hidalgo, lugar que viera
nacer al Juglar de las Huastecas Nicandro Castillo, a quien tambien
acompañó en diversas ocasiones en eventos escolares y
sociales.
-Nicandro
manejaba la huapanguera ¡a la perfección¡ un día
lo escuché acompañando al Sr. Cirilo Bautista en el violín
y a Erasmo Sumaya. Por ahí supe que a otro profesor le gustaba
tocar el violín y ya le "cancaneaba" o sea que comenzaba
a digitar algunos sones y huapangos y por las tardes de repente me ponía
a practicar con este maestro.
Para 1978
se hizo cargo de la Zona Escolar en Yatipán, Hidalgo y ahí
conoce a los hermanos Ricardo y Casiano Olivares excelentes huapangueros
de la región. Siendo para entonces padre de familia, se ve en
la necesidad de irse a radicar a Chicontepec, Veracruz, donde encuentra
muchos parientes, uno de ellos: Carlos Cruz Fajardo excelente fabricante
de jaranas, guitarras y dueño de un inconfundible falsete.
-Como
quise que mis hijos aprendieran a tocar el huapango. Comencé
a enseñar a Ponciano Santiago Fajardo Hernández, quien
actualmente integra el trío Soraima y sus Huastecos, sorprendiéndome
su habilidad para tocar la huapanguera, que por cierto le quedaba algo
grande, así me ví en la agradable necesidad de comprar
una jarana para acompañar a mi hijo. No tardó mucho que
la gente nos comenzara a escuchar y tocamos por primera vez en el casino
del pueblo acompañando el violín del Sr. Pedro San Juan
de Tlalchiyahualica, Hidalgo como Trío Hidalgo.
Es así
como Don Ponciano comienza la fructífera labor de enseñar
uno por uno a sus hijos nuestra música huasteca siendo que quien
esto escribe tuvo la fortuna de conocer muy de cerca la formación
de estos talentosos músicos, contribuyendo incluso a ella. Así
pues los hijos de don Ponciano se hacen huapangueros sin descuidar ni
un momento su formación profesional, así surge el trío
Resplandor Huasteco, que por principio de cuentas obtiene un lugar meritorio
en el festival Rescate de las Tradiciones organizado por PEMEX en 1997
en Cerro Azul, Veracruz interpretando incluso algunas composiciones
de la inspiración del Profr. Ponciano como "Viva mi Amatlán"
y "A mis Huastecas".
Conformado
por: Hugo Jigdel Fajardo Hernández al violín, Santiago
Fajardo Hernández jarana y Heber Ludin Fajardo Hernández
a la Huapanguera, sin faltar por supuesto el maestro de la familia,
Resplandor Huasteco ha ido dejando huella de un estilo característico
en algunas grabaciones como su participación en los 2°, 4°
y 5° Festivales de la Huasteca, lo mismo que ha participado en diversos
encuentros y demás eventos culturales de los estados que conforman
la Huasteca. De la misma manera cada uno de sus integrantes se ha vuelto
elemento fundamental de otras agrupaciones huapangueras como es el caso
de José Nathanael quien en su momento integró el trio
Cantores del Guayalejo.
-En
esta vida he tenido una serie de aprendizajes, aprendí a tocar
la huapanguera, la jarana y últimamente el violín, así
es como he dejado a mis hijos la herencia de ser huapanguero huasteco.
Fuente:
Eduardo Bustos Valenzuela ;
Chicontepec, Veracruz, 2000.