SAMUEL
MARTÍNEZ SEGURA
Nació en
La Llave, municipio de Ozuluama, el 26 de agosto de 1923.
Se fue
a vivir a Tampico para concluir su educación primaria aunque los fines
de semana se iba al rancho de su padre, ubicado en la porción norte
de Ozuluama, casi en los linderos de Tampico Alto.
Ahí fue
donde se aficionó a la música, pues su padre tenía una tienda donde
se reunía la gente a huapanguear. Iban allí decimistas, bailadores,
trovadores, músicos y espectadores. Don Samuel recuerda que el primer
verso que escuchó fue de don Altagracio Banda, de quien después se hizo
amigo. En todas esas reuniones hubo aprendizaje de versos. Poco después
le surgió el deseo de construir versos propios, y alrededor de
los diez años de edad compuso el primero.
Estudió
la carrera de Tenedor de Libros en Tampico, y entre sus idas y venidas
del rancho comenzó a asistir a casi todos los festejos que se llevaban
a cabo en esa parte de la Huasteca. Con el tiempo conoció a los mejores
decimistas y trovadores, con quienes mantuvo una gran amistad y aprendió
sobre la versada. Al pasar el tiempo se convirtió en una figura
fundamental del trovo huasteco.
Don Samuel
daba a conocer sus composiciones, difundiéndolas entre los cantores
y músicos, por lo cual sus versos llegaron a ser muy famosos sus versos
y muy empleados en el huapango. La
mayor parte de éstos fueron escritos en el rancho, en cualquier
pedazo de papel, junto a lo que podía motivar la inspiración. Además,
han sido cantados por los mejores exponentes del huapango en toda la
Huasteca.
Fuente:
Güemes
Jiménez, Román; Recuerdos de un trovador. Trovos y poesía de huapango,
México, Instituto Veracruzano de Cultura, 1997.